Definitivamente, Isabel Coixet ha dirigido algunas delas películas que más me han emocionado. Me gustó “Cosas que nunca te dije”, me
conmovió “La vida secreta de las palabras” y me ha entusiasmado “Mi vida sin mí”,
a cuya protagonista, una absolutamente excepcional Sarah Polley, se le
diagnostica una enfermedad terminal que le lleva a preparar un listado de cosas
que hacer antes de morir y que es el punto de partida de la historia.
“Mi vida sin mí” es una de esas películas que no
necesitan gritar para hablar de los temas más importantes, que te estremecen susurrando.
Un canto a la vida a través de la reflexión sobre la muerte.
La semana
pasada recuperé en DVD una película que no pude ir a ver al cine. Había oído hablar de
ella, bien y mal. Ahora ya puedo opinar: Blancanieves, de Pablo Berger, es una
obra de arte. Si alguien todavía no la ha visto, si siente cierto reparo ante
una película muda, en blanco y negro, ambientada en los años 20, en Sevilla,
con flamencos, toreros, enanos…y todo ello inspirado en el popular cuento de los
Hermanos Grimm, desde aquí le pido que olvide sus recelos, se siente y disfrute
de la emoción que sin ninguna duda le provocará esta Blancanieves entre
expresionista y castiza, melodrama gótico con esencia andaluza. Aunque sea
muda, los actores, fantásticos sin excepción, hablan con la mirada. La fotografía
en blanco y negro proporciona imágenes que se quedan en la retina para siempre.
La música de Alfonso Villalonga, habitual colaborador de Isabel Coixet, siempre
en su justa proporción, aporta matices orquestales, cabareteros, folclóricos,
circenses…y, junto con las miradas y la dicción de los actores (cuyos diálogos
se entienden tan solo leyendo los labios), harían innecesaria la presencia de los intertítulos
(aunque estos añaden un adecuado sabor antiguo a la película).
Basilio, rey de Polonia, tiene encerrado
en un castillo a su hijo Segismundo, para evitar que pueda volverse
contra él, pues así se lo ha augurado el oráculo. Allí crece el príncipe sin
conocer su origen ni ver a nadie, excepto a su criado Clotaldo, hasta que un
día, el rey, para probarle, le da un narcótico y le lleva a la corte. Al despertar,
Segismundo obra bárbaramente, por lo que su padre vuelve a narcotizarle. De nuevo en el castillo, Segismundo cree que
todo ha sido un sueño.
Auténtico drama de idas y encrucijada de problemas filosóficos, La vida es
sueño aborda asuntos de plena vigencia: la educación en la vida del hombre; el
poder de la voluntad frente al destino…
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte! ¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza; sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Cuando Preciosa
el panderete toca
y hiere el dulce son los aires vanos,
perlas son que derrama con las manos,
flores son que despide con la boca.
Suspensa el alma, y la cordura loca,
queda a los dulces actos sobrehumanos,
que, de limpios, de honestos y de sanos,
su fama al cielo levantado toca.
Colgadas del menor de sus cabellos
mil almas lleva, y a sus plantas tiene
amor rendidas una y otra flecha.
Ciega y alumbra con sus soles bellos,
su imperio amor por ellas le mantiene,
y aún más grandezas de su ser sospecha.
Pese a que siempre ha valorado la poesía de Cervantes muy por debajo de
su prosa, es especialmente encantador este Soneto de La
gitanilla perteneciente a sus Novelas
ejemplares.
...de los
cuatro últimos lieder de Richard Strauss, una de las páginas más hermosas que
nunca se han escrito, en interpretación de Elisabeth Schwarzkopf y la Radio Symphonie Orchester de Berlí dirigida por
Szell.
Diego Sánchez de
Badajoz, natural de Talavera dela
Reina, fue canónigo dela
Catedralde
Badajoz durante la primera mitad del s. XVI, para la cual escribió un gran
número de dramas sacros recogidos por su sobrino en la obra póstuma Recopilación
en metro (Sevilla, 1554). La Recopilación contiene 32
obras teatrales de temática diversa, casi todas ellas de carácter alegórico, en
las cuales el uso de la música alcanza una complejidad y una riqueza
desconocida hasta entonces. Dentro de su creación dramática, la Farsa
del juego de cañas es una de las obras más interesantes no solo por la
importancia de la música sino también por la inclusión de ruidos fuera de
escena y sonidos onomatopéyicos, así como por la espléndida información que
aportan sus didascalias. Sánchez de Albornoz presenta de esta manera la farsa:
Farsa en que se
representa un juego de cañas espiritual de virtudes contra vicios. Son
interlocutores: un Pastor y una Pastora, que han de estar en un tablado en
parte que todo el auditorio lo vea, y una Sibila en figura de ángel, que a su
tiempo se asentará en una silla que ha de estar puesta en parte alta, de manera
que sojuzgue a todos y que todos la vean, delante de la qual estará un blandón
o hacha ardiendo pendiente de un hilo de hierro con su hoja de lata encima, de
arte que parezca que se tiene en el aire. Todas las demás figuras han de estar
y representar en parte ascondida, donde nadie las pueda ver salvola
Sibila, porque ha de dar razón de lo que
hicieren.
Sánchez de
Badajoz hace cantar a los diferentes personajes de forma distinta. Así,la
Sibiliadize
en alta boz, medio cantando en un tono igual. San Juancantando como quien apregona.
Los pastoresfolían y cantan
con su panderete y su atambor. En cuanto a los géneros, el principal es el
villancico, siempre en boca de los pastores.
Villancico (Pastores):
No me las enseñes más
que me matarás.
No me las enseñes más
que me matarás.
Copla (Serrana):
Estábase la monja
en el monesterio
sus teticas blancas
de so el velo negro
No me las enseñes más
que me matarás.
La Farsa del juego de cañas combina composiciones profanas -villancicos y folías- con una especie
de recitar cantando de la
Sibila/ángel, cantos litúrgicos en latín, música instrumental
descriptiva y variedad de ruidos para crear un ambiente. Desgraciadamente, toda
la música se ha perdido.