miércoles, 2 de abril de 2014

Policinela

Policinela con guitarra entre cortinas (Pablo Picasso)
 
Para espiar detrás del seto,
la luna, sus cuernos me brinda,
y he de contaros el secreto
de la Marquesa Rosalinda.
 
Ramón María del Valle Inclán.
 
Stravinsky. Pulcinela. Rattle/Berliner Philharmoniker

miércoles, 26 de febrero de 2014

PACO.


 
“El envoltorio puede ser importante, el contenido debe serlo”, dijo Paco de Lucía en una ocasión.  Para cualquier guitarrista, para cualquier músico y para cualquier persona con un mínimo de sensibilidad, Paco ha sido un grande. Es difícil encontrar un músico reconocido con tal unanimidad. No es sencillo escoger un momento de su trayectoria pero yo guardo un recuerdo imborrable de un concierto en Asturias, mítico concierto, en el que se juntó con sus amigos Al DI Meola y John McLaughlin.
 
Rindo homenaje al genio con uno de los temas que sonaron en aquel concierto y que grabó en su disco “Fryday night in San Francisco”.

 
Descansa en paz, Maestro.

 


jueves, 6 de febrero de 2014

Rubinstein

 
Ni mi admirado Ashkenazy, ni el elegantísimo Arrau. Nadie como Arthur Rubinstein para tocar los valses de Chopin. Flexibilidad, sentido rítmico y sutileza.

miércoles, 29 de enero de 2014

Soave sia il vento.


Cossi fan tutte (“Así hacen todas”) ha sido considerada a menudo una ópera menor. No lo es. Su ligereza argumental (un clásico enredo amoroso con el tema de la infidelidad como fondo) no es impedimento para que contenga algunos de los momentos más hermosos de la música de Mozart, como este maravilloso terceto de bajo, mezzo y soprano con la grandísima Schwarzkopf en una grabación de 1954, bajo la dirección de Karajan.

Guglielmo y Ferrando creen en la fidelidad de sus parejas pero su amigo, Don Alfonso, no las tiene todas consigo y les propone una apuesta: deberán fingir la partida aprovechando su condición de militares y hacerse pasar por otras personas para cambiar de pareja. En este punto, ya han marchado ambos al campo de batalla y tanto Fiordiligi como Dorabella se quedan mirando cómo se va la barca, mientras Don Alfonso sigue la corriente con fingida consternación.

Algo lenta de tempo, el clima de ingravidez de esta espléndida versión es, sin embargo, verdaderamente prodigioso.

Soave sia il vento,
tranquilla sia l’onda,
ed ogni elemento
benigno risponda
ai nostri desir.
Soave sia il vento.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Perro semihundido


Recuerdo haber visto este cuadro en el Prado hace unos seis años y la impresión que me causó. Procede de la Quinta del Sordo y fue donado por Goya, antes de partir para Burdeos en 1823, a su nieto Mariano. Vendida por éste a Javier Goya, en 1833, retornó a la propiedad de Mariano en 1854. En 1859, la posesión fue vendida a Segundo Colmenares. En 1863 la adquirió Louis Rodolphe Coumont y en  1873 pasó a manos del barón Frédéric Emile d´Erlanger, quien encargó el inmediato traslado de las pinturas murales a lienzo en 1878, en la exposición Universal de París, para su posible venta. En 1881, d'Erlanger las cedió al Estado español, que las destinó al Museo del Prado, donde se expusieron desde 1889.

Según podemos leer en la página web del Museo, el conjunto de catorce escenas al que pertenece esta obra se ha popularizado con el título de Pinturas Negras por el uso que en ellas se hizo de pigmentos oscuros y negros y, asimismo, por lo sombrío de los temas.  Decoraron dos habitaciones, en las plantas baja y alta, de la conocida como Quinta del Sordo, casa de campo a las afueras de Madrid, junto al río Manzanares, conocida por ese nombre antes de su adquisición por Goya en 1819. Se conocen fotos del conjunto in situ, realizadas hacia 1873 por el fotógrafo francés Jean Laurent (1816-1886), y se incluyeron por primera vez en el catálogo del Museo del Prado de 1900. La casa fue derribada hacia 1909. Las Pinturas Negras se pintaron directamente sobre la pared seca, no al fresco, y en la mezcla de los pigmentos se utilizó el óleo. Con anterioridad, en algunos de los paños de los muros, en ambos pisos, hubo otras escenas de difícil interpretación, posiblemente paisajes de colorido claro con pequeñas figuras, puestas de manifiesto por las imágenes radiográficas tomadas en el Museo del Prado en 1983.  Esta escena se tituló "Un perro",  en el inventario de las obras en propiedad del hijo de Goya, redactado en fecha indeterminada, a mediados del siglo XIX, por el pintor Antonio Brugada (1804-1863), que regresó a Madrid en 1832 del exilio en Burdeos. Se describió, y en este casó se ilustró, por primera vez, junto con el resto de las escenas, en la monografía de Charles Yriarte sobre el artista, de 1867, con el título de "Un perro luchando contra la corriente". Decoraba una de las paredes laterales en la sala de la planta alta de la Quinta del Sordo, junto con una escena titulada "Dos brujas", atribuida por Yriarte a Javier Goya, adquirida más adelante por el marqués de Salamanca y en la actualidad, no localizada. No la describe P. L. Imbert en su libro Espagne. Splendeurs et misères. Voyages artistique et pittoresque, de 1876, que visitó la Quinta en 1873, antes de su adquisición por el barón Émile d´Erlanger. En el catálogo del Prado de 1900, se le dio el título de "Perro semihundido".